Riesgos de saltarse el desayuno en la infancia

Cansancio, irritabilidad y dificultad para concentrarse son solo algunas de las repercusiones que puede tener ir al colegio sin desayunar.

Es bien sabido que el desayuno es la comida más importante del día y que es mucho más importante para los niños. Existe una gran cantidad de riesgos al saltarse el desayuno en la infancia.


El desayuno aporta la energía y vitalidad necesaria para poder realizar las actividades escolares con estímulo. Un desayuno no adecuado hará que los niños no puedan realizar el esfuerzo físico e intelectual que se necesita en la escuela, y esto producirá que ellos, a mitad de la mañana, sientan la necesidad de consumir algún alimento que les aporte la energía que necesitan, siendo estos productos que contienen grandes cantidades de azúcar o un gran contenido calórico.

¿Cuáles son los riesgos de saltarse el desayuno en la infancia?

Uno de los grandes riesgos de saltarse el desayuno en la mañana es que puede llevar a la obesidad infantil, ya que como se mencionaba anteriormente, al no desayunar adecuadamente o no hacerlo en su totalidad, los niños suelen consumir productos con gran contenido calórico y azúcares.


Además de obesidad infantil, ingerir estos alimentos puede perjudicar los niveles de azúcar en la sangre del niño, y esto podría ocasionar complicaciones futuras como diabetes.
Llegar con mucha hambre a la hora de la comida puede llevar a los niños a comer mayores cantidades y a mayor velocidad, causando así digestiones más pesadas. Esto también podría traer como consecuencia un efecto negativo en el carácter, ya que el estómago vacío suele ocasionar en los niños mal humor, incluso agresividad.

Los pequeños gastan mucha energía durante el día, por eso, comenzar la jornada sin haber desayunado solo ocasionará un desgano general y falta de motivación para sus tareas diarias.

¿Cómo puede ser un buen desayuno luego de un buen descanso?

Lo más importante es crear un hábito. Si se les enseña a los niños que deben desayunar bien, su organismo creará el mismo hábito y automáticamente este le exigirá tener un buen desayuno todos los días.


El desayuno no debe ser excesivo, pero debe ser suficiente para aportar la energía necesaria para poder realizar el esfuerzo físico e intelectual requerido en la escuela.


A los niños se les podría preparar un desayuno que contenga los siguientes alimentos:


– Hidratos de carbono: cereales, pan o galletas.
– Grasas: mantequilla o aceites.
– Lácteos: leche, queso y/o yogur.
– Vegetales: frutas o zumos/jugos.
– Otros: jamón, mermelada y miel.


La tarea de los padres será la de ayudar a los niños a tener disciplina y crear un buen hábito alimenticio para que sean sanos y tengan un desarrollo adecuado. Kinder My Garden te ayudará a aprender sobre estos y otros temas importantes para educar y transmitirles a tus hijos aspectos positivos y así tener una mejor relación con ellos.



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