¿Qué significa ser buenos padres?

Ser buenos padres es el máximo objetivo para cualquier papá o mamá. Sin embargo, con la rutina del día a día, el trabajo, los conflictos y la relación de pareja a veces se pierde de vista ese gran objetivo. 


Convertirse en madre o padre puede ser una de las experiencias más satisfactorias de tu vida, aunque quizás no resulte una tarea fácil. Para ser buenos padres, debemos aprender a hacer que nuestros hijos se sientan valorados y amados, mientras les enseñamos a diferenciar entre el bien y el mal.


Por otra parte, lo más importante que debes hacer es crear un ambiente acogedor en el que tus hijos sientan que pueden desarrollarse y llegar a convertirse en adultos seguros, independientes y solidarios. Para lograrlo, te recomendamos seguir los siguientes consejos.


1. Mantén un buen clima familiar.
Para los niños, sus padres son el punto de referencia que les proporciona seguridad y confianza. Aunque sean pequeños, perciben enseguida un ambiente tenso o violento. Es mejor evitar discusiones en su presencia. En los casos que sea inevitable, lo que debemos hacer es asegurarnos de explicarles, en la medida que puedan comprenderlo, qué es lo que sucede. Si nos callamos, podrían pensar que ellos tienen la culpa. Además, al presenciar frecuentes disputas entre sus padres, podrían asumir que la violencia es una fórmula válida para resolver las discrepancias.


2. Bríndales amor y afecto.
No hay ninguna duda al respecto. Los hijos necesitan que sus padres les brinden amor y afecto. Un toque cálido o un abrazo cariñoso realmente pueden dejar claro cuánto te preocupas por ellos. No vuelvas a pasar por alto la importancia de una conexión física y emocional con tus hijos.


3. Escucha a tus hijos.
Es muy importante la comunicación con tus hijos. Hacer cumplir las reglas no es tu única función. Debes escucharlos cuando tienen problemas y ser capaz de expresar tu interés e involucrarte en sus vidas. Debes crear una atmósfera en la que tus hijos sepan que pueden acudir a ti cuando tengan un problema (sin importar cuán grande o pequeño sea).


4.Comparte con ellos sus triunfos.
Es probable que tengas una agenda de trabajo muy apretada, pero debes hacer todo lo posible para estar presente en los momentos más importantes de sus vidas, desde sus recitales de ballet hasta su graduación. Recuerda que los niños crecen rápido y que van a ser independientes antes de que puedas darte cuenta. Aunque no siempre tienes que abandonar todo por tus hijos, debes tratar de acompañarlos en los momentos más importantes de sus vidas al menos.


5. Acepta a tu hijo tal y como es.
Cada niño posee una personalidad propia que hay que aprender a respetar. A veces, los padres se sienten defraudados cuando su hijo no muestra las cualidades que ellos ansiaban ver reflejadas en él. Entonces se ponen nerviosos y experimentan una cierta sensación de rechazo que llega a ser muy frustrante para todos. Un niño debería ser aceptado y querido tal y como es, sin tratar de cambiar su personalidad. Una cosa es impulsar a los hijos para que sean mejores y otra es crear demasiadas (o falsas) expectativas con respecto a ellos y sus futuros. Nuestros deseos no tienen por qué coincidir con sus preferencias.


En conclusión, ser buenos padres no se refiere solamente a imponer disciplina, sino también a brindarle a nuestros hijos buenos ejemplos, amor, respeto y confianza. Inculcarles valores para que sean futuros hombres y mujeres de bien. Si quieres obtener más información sobre la educación de tus hijos u otros temas interesantes, sólo debes seguir nuestras redes sociales. ¡En Kinder My Garden nos preocupamos por el bienestar de los consentidos de la casa!
La crianza es una tarea ardua que puede ser el mayor camino de desarrollo personal si nuestra motivación nace del amor a nuestros hijos.


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